Después de estar largando la monserga neoliberal de siempre sobre la "eficacia" y "optimización" que supone poner en manos privadas los servicios públicos, hace escasamente unos días hemos asistido a otra demostración de lo buenas que son las privatizaciones. Que "liberalización" y robo son ya sinónimos aceptados a nivel mundial es algo que nadie duda. Extraigo lo siguiente de un periódico argentino:Tras el anuncio formalizado el jueves pasado por el diario Clarín sobre la canallesca decisión del gobierno, dada a conocer por el ministro De Vido, en el sentido de que las autoridades nacionales se presentarán como parte querellante en el accidente, para encubrir su propia gravísima cadena de responsabilidades en el trágico accidente de la estación del Once, además de manotearle inescrupulosamente a las víctimas el derecho de accionar judicialmente contra el propio gobierno, por su indolencia y sus probadas complicidades en tan nefasto siniestro, ha quedado bien en claro que la presidenta de la Nación no sabe a quiénes gobierna.
[Publicado el 27/02/2012] - Para Cristina de Kirchner nada ha cambiado en los últimos tiempos. Sigue en la convicción de que tiene bajo su mano de hierro a un pueblo demasiado sumiso, un sistema desfinanciado y corrompido, jueces y camaristas que desprocesan a los corruptores y a los corrompidos, y en el medio de todo esto un Estado ausente, impune y cínico, funcionarios ineptos y corruptos que miran poniendo cara de “yo no fui” y le echan la culpa al factor humano o a los propios usuarios. Toda una verdadera vergüenza nacional.
Un secretario de transportes que le echa la culpa a los pasajeros o a la mala suerte pues si hubiere ocurrido un día antes el saldo hubiere sido menor, un ministro que se conduele con los deudos y los heridos y una presidente que recién pasadas casi ocho horas de la tragedia declara duelo nacional y suspende el “Carnaval Federal Latinoamericano y Popular”, todo una verdadera payasada si no fuere realmente un hecho absolutamente trágico, y digo hecho y no fenómeno, pues ésto era una tragedia preanunciada con absoluta claridad desde hace ya mas de quince años como mínimo y el Estado se mantuvo permanentemente al margen.
Desde las mismas privatizaciones ferroviarias los concesionarios ganadores incumplieron permanentemente con los contratos de concesión, en lo atinente a inversiones, modernización y mantenimiento del sistema; y estos incumplimientos fueron tales por los permanentes actos de corrupción generalizada entre empresarios corrompedores y funcionarios corrompidos. [ver más]
1 errores calculados:
El gobierno argentino anunció la intervención temporal de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), tras el accidente ferroviario para "garantizar la seguridad de los usuarios". Despues de que el Banco Mundial les obligase a privatizarlo todo, solo puede garantizar la seguridad de los cuidadanos el estado o lo poco qe queda de él.
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