Hace unos años fui con mi mujer y mi hija a un centro comercial de las afueras de Barcelona. Mi hija decía que habían instalado una pista de hielo y que quería ir a patinar un rato allí. A mi me pareció buena idea porque en mi adolescencia aprendí a patinar sobre hielo e incluso estuve a punto de jugar a hockey. Todavía conservo mis viejas botas "Bauer" de mediados de los 70.Bien, fuimos para allá y cual fue nuestra decepción al comprobar que la "pista de hielo" no era más que un circulillo de diez metros de diámetro donde resbalaban sin gracia un sinfín de neófitos, en un lugar abarrotado, molesto y con poca iluminación. Para colmo, nos enteramos que para tener el privilegio de patinar en esa pista había que hacer compras en el centro comercial por un importe de 170 euros, si no recuerdo mal. La niña estaba desolada por no poder patinar, pero no estábamos dispuestos a gastarnos un pastón sólo para que ella patinara diez minutos. A los niños hay que enseñarles que la prudencia está por encima de los caprichos. Me parecía un robo, un engaño y una estafa. Pero como la niña comenzó a insistir, se me encendió la bombillita del cerebro, que para algo la tengo.
Le dije a mi mujer que abandonáramos el templo de Alí Babá y nos fuimos al Skating, una pista del tamaño de un campo de basket, sita en la calle Roger de Flor. Allí, con una entrada de 10 ó 15 euros, gozamos de una pista de hielo completamente vacía hasta la 1 de la noche. Pude comprobar que al cabo de diez minutos, después de unos titubeantes inicios, el arte que había aprendido muchos años atrás volvía a mis piernas. El cuerpo nunca se olvida de nadar o de ir en bicicleta, por más años que pasen. La niña, por supuesto, se lo pasó divino. Patinamos los tres por un precio 30 veces inferior al que nos pedían en la cueva de Alí-Babá.
Hace unos días, me enteré que iban a instalar una pista de hielo bastante grande en medio de la plaza Catalunya, lugar que ha sido escenario en los últimos meses de las concentraciones de los 'indignados'. En principio me pareció estupendo e incluso estuve pensando en acercarme para hacer una cuantas 'canadienses' con mis botas "Bauer". Pero un compañero del trabajo me advirtió: "Sólo se puede acceder mediante cupones de compra de las tiendas del centro o pagando 6 euros cada media hora". ¿Cormorrrrrrr? ¿Pero estos ladrones de que van?
La estrategia está más que clara. Montan un monumento a la imbecilidad consumista en medio del que ha sido escenario de las protestas sociales más encendidas. Por un lado, dan apariencia de "normalidad" y por otro apartan la posibilidad de que en la época de mayor "bienestar" los indignados vuelvan a tomar la plaza. Nada sería más deplorable que unos grandes almacenes cercanos, sponsors de toreros y famosillos, que llevan arrastrando pérdidas desde hace cuatro años, vieran como su campaña de navidad se ve ensombrencida por consignas y pancartas. La crisis no existe, la masa consume, la economía va bien.
Es un espejismo de la normalidad, el confort y la esperanza. Muchos ignoran que el enfermo está con un pie en la tumba. Se le pueden administrar calmantes. Se le puede maquillar para que tome algo de color. Pero lo único que se está haciendo es administrar su agonía antes del momento fatal. Patinemos, hermanos, pero cuidado con los resbalones.
La pista de hielo de plaza Catalunya se estrena con cordón policial | Barcelona | elmundo.es
Es un espejismo de la normalidad, el confort y la esperanza. Muchos ignoran que el enfermo está con un pie en la tumba. Se le pueden administrar calmantes. Se le puede maquillar para que tome algo de color. Pero lo único que se está haciendo es administrar su agonía antes del momento fatal. Patinemos, hermanos, pero cuidado con los resbalones.
La pista de hielo de plaza Catalunya se estrena con cordón policial | Barcelona | elmundo.es

3 errores calculados:
El gran supercentro comercial del centro comercial de BCN (la millor botiga del mon) es así de generoso con los pringaos. Bon Nadal.
ya te vale... tu, jugando a hockey sobre hielo, Mad? No te imagino, francamente....
Es una clara okupación del espacio público por parte de los mercaderes de los alrededores. Y como muy bien dices, propaganda pura. Espejismo, fachada, imagen.
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